miércoles, 17 de abril de 2019

Sobre mi libro: "De Jade y Oro"



Si bien, "De Jade y Oro" representa mi primer proyecto literario cumplido, debo decir que no fue sencillo llevarlo a la realidad. Se necesitaron cinco años de trabajo, selección y corrección de poemas para que pudiera ser registrado, editado y publicado.

Esta obra se caracteriza por mostrar la faceta romántica que caracteriza mi estilo. Debido a ello, los poemas que ahí se encuentran tienen mayoritariamente ese tipo de inspiración. Con esta obra pretendo reencontrar al lector con el sentimiento propio del amor que se manifiesta en el arte del cortejo, algo que con el paso del tiempo se ha ido perdiendo. Otro elemento importante dentro del libro, es su alto contenido simbólico. Muchos de los poemas hacen referencias específicas a personajes, deidades o escenarios que forman parte de la cultura del México prehispánico, por lo que he dejado constancia desde que el lector tiene el libro en sus manos. La portada, en su totalidad, muestra la riqueza cultural y milenaria de esa época evocando el poder de la palabra y cómo puede influenciar e incluso transportar al lector a aquello que se le está describiendo en el poema.

Y claro, el sello distintivo del libro es mostrar la belleza de la poesía en sí misma, por ello me permito citar la última parte del prólogo que dice:

"Este libro representa en su conjunto una oda a la propia poesía y un reconocimiento a la literatura modernista, pero, sobre todo, un anhelo de esperanza por retomar el camino de la pasión cuando se ama verdaderamente a otra persona, un camino que muchas veces se olvida o se aleja de él, pero que siempre está ahí, listo para ser retomado y avivar la llama del amor, el sentimiento por excelencia que nos permite vivir las más bellas y satisfactorias experiencias".

En definitiva, "De Jade y Oro" representa no solo un viaje por la poesía romántica, es también una invitación al lector para sumergirse en su lectura y hacerse partícipe de lo que ahí encontrará, adaptando los poemas a una experiencia propia y así poder sentirse identificado(a) con los elementos expresados en los poemas. Una experiencia que deseo que cada lector(a) pueda experimentar.

viernes, 9 de septiembre de 2016

El peso de nuestras vivencias

¡No puedo con el viento de tu ausencia
que tiene prisionero a mi deseo,
te miro con la aguja del fraseo
coser en tu mantel una abstinencia!

Tu arcana y pudibunda consecuencia
mató mi empedernido jugueteo:
¡y el vértice lozano de un paseo
no supo manejar su inexperiencia!

Sabrás por comentarios incesantes
que fuiste inspiración de aquel poeta
y más que celebrarlo ilusionada

tus ojos en efecto, sollozantes
dirán lo que tu mente y tu silueta
anhelan de una vez: ¡el ser amada!


Corazón de Jaguar

viernes, 19 de agosto de 2016

El Triolet

El triolet es una estrofa que está conformada por ocho versos generalmente octosílabos a dos rimas que deberá cumplir la siguiente condición: El verso 1° deberá iterar (repetirse) en los versos 4° y 7°, mientras que el verso 2° deberá hacerlo en el verso 8°.

Por lo tanto, la estructura del triolet es la siguiente: a*b*aa*aba*b*

Para una mayor comprensión de la estructura de las iteraciones he diferenciado con rojo y azul los versos que deben repetirse.

Se considera al poeta modernista Manuel González Prada como su creador y precursor. Y de este autor tomamos el siguiente ejemplo para apreciar de manera práctica su estructura:

(1°) Tus ojos de lirio dijeron que sí,
(2°) tus labios de rosa dijeron que no.
(3°) Al verme a  tu lado, muriendo por ti,
(4°) tus ojos de lirio dijeron que sí.
(5°) Auroras de gozo rayaron en mí;
(6°) más pronto la noche de luto volvió:
(7°) tus ojos de lirio dijeron que sí,
(8°) tus labios de rosa dijeron que no.


El triolet es una estrofa que personalmente me gusta debido a su particular estructura que presenta, producto de las iteraciones que hay que realizar y cabe mencionar que el autor puede escribir tantos como desee; no existe un límite, así que bien se puede optar por escribir solo uno o bien, formar un poema más grande con la unión de dos o más.

jueves, 25 de febrero de 2016

Siete razones de mi gusto por las estilográficas


 
Foto personal de mi Parker 51.

Mi gusto por las estilográficas (también llamadas plumas fuente) viene desde que era un adolescente. Siempre me parecieron instrumentos que encerraban en sí mismas un halo de elegancia y sofisticación.
 
En el mundo real, dominado por las computadoras, las tabletas y los teléfonos inteligentes me han abordado con esta pregunta muchas veces. Tal vez cause extrañeza o curiosidad que en reuniones familiares o de trabajo mientras todos colocan sobre la mesa su Smartphone más moderno yo, en cambio, saque un pequeño cuaderno y una estilográfica para realizar notas o escribir simplemente por el gusto de hacerlo.
 
Me resulta placentero que entre todo ese cúmulo de aparatos que hacen ya casi cualquier cosa, llame la atención de todo el mundo y se interesen en saber el porqué de mi predilección por las estilográficas.
 
Y es que tengo siete principales razones que justifican mi gusto y admiración por ellas.

 
Foto personal. De Izq. a Der. Parker 51, Cross Affinity, Sheaffer Targa, Waterman Expert, Cross Townsend
 
 
La primera y una de las más importantes es por la suavidad que tienen al escribir con ellas. Las sensaciones que producen en la mano al deslizarlas sobre el papel son completamente diferentes a las de un lápiz o un bolígrafo. Mientras que en estos hay que realizar cierta presión al escribir, en una estilográfica, en cambio, lo único que debemos realizar es tocar el papel con la punta del plumín y dibujar el trazo. La presión debe ser mínima o nula, por lo que si alguien se interesa en escribir con estilográfica debe aprender primero cómo se sujeta y desde qué ángulo se escribe (sí, tiene su método y de hecho esto es un asunto que da para colocar una entrada más adelante).


 
Foto personal. De arriba hacia abajo: Waterman Expert, Cross Townsend, Parker 51, Cross Affinity, Sheaffer Targa
 
 
Me gusta escribir con estilográfica porque su uso continuo te vuelve "más suelta" la mano y mejora la letra. Este punto pude comprobarlo con la siguiente experiencia: en algún momento tuve la oportunidad de enseñar a escribir con estilográfica a niños que tenían una letra literalmente horrible y los resultados obtenidos después de varias sesiones fueron muy buenos. De hecho, vi con satisfacción cómo se interesaban en ellas al preguntar cómo se cargaba la tinta, entre otras preguntas y veían con curiosidad los trazos que dejaban sobre el papel. Si bien al término de este pequeño curso no tuvieron una letra de concurso, sí era mucho más legible que al principio. Y doble gusto por dejar en ellos "la afición" por las plumas que espero no decaiga con el paso del tiempo.
 
Me gusta escribir con estilográfica porque disfruto mucho el proceso de elegir una pluma, un color de tinta, cargar la pluma con esa tinta y elegir el papel para escribir. Es un ritual que todo amante de las estilográficas conoce muy bien.

 
Foto personal de mis estilográficas (der.) y sus capuchones (izq.)
 
 
Me gusta escribir con estilográfica porque me siento "más auténtico" al momento de dar un mensaje de felicitación o dedicatoria con motivo de un cumpleaños, un logro profesional o un detalle romántico. Personalmente considero que no tiene punto de comparación un mensaje electrónico en redes sociales que una carta escrita de tu mano y entregada personalmente a su destinatario(a), siempre que sea posible. La escritura con estilográfica y, en general, la escritura manual, nos permite ser "más humanos" en este mundo actual inmerso en lo electrónico y artificial.
 
Me gusta escribir con estilográfica porque con ellas me permito ser más reflexivo al momento de expresar una idea sobre el papel, acción que me es especialmente útil cuando estoy componiendo mis poemas.
 
Me gusta escribir con estilográfica porque me permite percibir y disfrutar los materiales con que están construidas, llámense resina, laca, madera, ebonita o celuloide. Sus acabados y la calidez que transmiten a la mano hacen de ellas un instrumento con encanto y personalidad.

 


 
Foto personal. Plumines de mis estilográficas (De Izq. a Der.): Waterman Expert, Cross Townsend, Parker 51, Cross Affinity, Sheaffer Targa
 
 
Y me gusta escribir con estilográfica porque, con sus cuidados y mantenimiento, son instrumentos para toda la vida.