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miércoles, 9 de septiembre de 2020

Resplandor del Istmo

Ixtaltepec, el pueblito
donde se adornan con flores
terruño de la tehuana
que es dueña de mis amores.

Se recostó plenamente
con su vestido rosado
y entre sonrisa inocente
mostró su encaje y tocado.

Un par de aretes y olanes,
el ahogador y el refajo,
llevas la magia del pueblo
que es fruto de tu trabajo.

Todo el atuendo que portas
hace lucir tu figura,
así lo dicta el consejo
de la costumbre y cultura.

Tu piel morena me invita
a cortejarte completa,
acariciando tus hombres
mientras te digo: "coqueta".

¡Con la frescura del río
y el devenir afamado
no se interrumpe la escena
de aquel encuentro soñado!

¡Cómo quisiera que el tiempo
se detuviera un instante
pa' contemplar tus pupilas
que te mantienen vibrante!

¡Y que tus labios istmeños
en zapoteca me digan:
"dané ti bixidu naa"
mientras las almas se ligan!

¡Porque de cierto que encarnas
de la provincia el encanto
esa inocencia divina
por la que yo te amo tanto!


Corazón de Jaguar © 

miércoles, 5 de junio de 2019

Inocencia

Yo quiero descubrir tus ilusiones
y ser el que primero se adelante
al ángulo festivo y rebosante:
¡alcanzo tu esplendor a borbotones!

Tu frente fidedigna a las visiones

me dice que tu amor vivificante
es dulce y su licor manifestante
responde a mis ardientes peticiones.

¡Oh gusto del oriente cremesino

que tienes en tu mente enamorada,
de jade su color y lo perlino

es música de ambiente, "La Alborada";

y aroma de inocencia es el destino
que arranca tu suspiro, delicada!

*


Adoro contemplar tu sutileza,

la misma cobra gozo tras la tinta,
¡oh plano de inocencia que indistinta
te adorna con laureles la cabeza!

Ya tenue permaneces, ¿quién diría?

yo mismo me sorprendo entre los fardos
¡más quieran bien los brotes de los nardos
abrir tu corazón de noche y día!

Y gózate querida pues te veo

sentada de perfil como sabina,
¡más llevas tu inocencia pueblerina
al punto de aclamarme: "mi deseo"!

No alcanzo a comprender lo que figura

ni deejo de insistir con fino toque:
¡sabrás por la llovizna de un Tlaloque
que anhelo martillar tu floritura!

¡Más ay con tu inocencia peregrina

que emula de Mayáhuel su leyenda,
se adapta sin error y sin contienda
al plano de tu esencia femenina!

¿Qué sigue en el crisol figurativo
escrito y subrayado como prosa?
tu ofrenda en flor, la présaga vistosa
que escucha mi cuarteto persuasivo.

¡Y sigue demostrando tu paciencia
que mientras haya vida la esperanza
dirá con panegírica templanza:
"no alejes el candor de tu inocencia!

Corazón de Jaguar ©
Poema de mi libro "De Jade y Oro"

sábado, 15 de marzo de 2014

Sufrido engarce


De tristeza procaz lo que describo
en melódico acento lo percibo.

Que otra boca me pruebe no es pecado
porque nunca me diste lo anhelado...

Y es verdad que te quiero y no me basta
el mirar cómo el tiempo se desgasta...

¡Corazón, corazón que te consume
el espejo humeante del perfume!

Y no pueda lo ruin del desencanto
lacerar mi soneto de amaranto...

*

Y regalo las piezas de mi vida:
alegrías, tristezas, decepciones,
más de aquellas resguardo mis razones
que te dieron sabor a extrovertida.

¡Y no más! te sugiero protegida
al dolor con sus gárrulas visiones
y vendrán los ardientes corazones
en azul de cenit y despedida.

¡Se me pierde mi trágica esperanza!
si no estás, si se graba en el topacio
con mi ausencia que nubla tu belleza,

las ventanas, el único prefacio;
con reble y tambor su remembranza,
se marchita mi amor en el espacio.


Corazón de Jaguar ©

sábado, 20 de abril de 2013

Ebúrneo final



Me intentas decirme
do arcanos celajes,
que anhelas el beso
de planos fugaces...


Y empapas al alba
tus rizos y anhelos,
más clamas dichosa:
“¡qué lindos jilgueros!”


Más yo me contento
pues eres la niña
de incólume rostro
que borra la inquina.


En plano de aurora
me abstraigo completo,
¡más tú pequeñita
me dices: “travieso”!


Y entiendo al instante
que vuelve tu espuma
de azur y de plata:

¡por siempre perdura!

En campo de gules
se blande una espada,
¡oh flanco siniestro
te vistes de gala!


¡Y en lascas de jade
se trenzan con oro
los dos corazones
cual flores de loto!


*

Me pides canciones
en manto nupcial,
de suave dulzura,
olor de azahar…


¿Qué dice tu boca
de fresco jazmín,
meliflua y divina
cual grácil hurí?


¿Por qué se confiesa
mi tierno azafrán?
¿qué tiene de extraño
el acto de amar?


Quién fuera Tioneo
buscando el placer…
me estrecho a tu aldaba:
¡sutil doncellez!


Galante sonido
me da un caracol,
la nota que amante
te grita: “¡esplendor”!


¿Y quién te ama Cloris
con núbil visión?
¡Ehécatl su nombre
del viento Señor!


¡En cuentos de bosques
por todo el rondel,
tu nombre impoluto
retumba en mi ser!


¡Y a ti trigueñita
dedico un danzón,
el de "Blanca Estela"
que lleva una flor!


Tan cerca la historia
del tiempo y su tez,
¡más yo enamorado
te doy mi cordel!


Exige del arte
cual fértil quetzal
mi códice absorto
que te ama en verdad…


¡Y canta mi copla,
encuentra su afán,
pues tiene muy dentro
un albo final!



Corazón de Jaguar ©

lunes, 18 de junio de 2012

Epitalamio


I

Triscad la panegírica receta,
oh luna que te rindes al felino
que a diario te escribió tal como vino
el verso entre su mente de poeta…

De aquella situación afable y quieta
quedose un desarrollo repentino:
también es el jaguar que peregrino
amó desde el principio a “su coqueta”.

Y mientras en la selva presuntuosa
halló sin observar y de repente
al Este la blancura luminosa

con forma de integral condescendiente:
pidió y pidió tenerle como esposa,
más ella adelantó: “¡ven a mi mente!”

II

Y así comienza el diáfano misterio,
los diálogos románticos, tan vivos,
son dos enamorados y cautivos:
¡en música de piano y de salterio!

*  *  *  *  *

- Mujer, mujer te miro desde tierra,
en medio de la fronda inmarcesible,
¿acaso encontraré tu apetecible
y fúlgido deleite que me aferra?

- No busques presuroso, te conservo
ingrávido y temible, mi valiente
altivo como el Sol, ¿quién te consiente?
¡si yo bajo tu piel soy como un ciervo!

- Retírese tu manto, me dirijo
a entrelazar mi mano en tu cintura
y unirte a mí, lumínica figura,
en aras tornasol: ¡como un prolijo!

- Dejadme procurar tu fantasía
que vuelve del umbrático episodio,
¡añoro te conviertas en custodio
y vengas hacia mí con osadía!

- Percibo la dulzura de tu boca
que emana pachulí: ¡qué gran encanto!
pudiera asemejarse al amaranto
y en verde mi canción: ¡cristal de roca!

- Paciente y desafiante, mi guerrero
ya bajas el botín de tu batalla,
te espero por el campo y la medalla
que llevas hasta el fin: ¡es lo que quiero!

- Al tiempo el impoluto desenfreno
aprueba perseguir mis decisiones,
¡divino festival de inspiraciones,
el tálamo y la sábana… tu seno!

- ¡Y el toque individual de tu fragancia,
la estrella que estampada en platería,
murmura la palabra “simetría”:
tus dedos me acarician con prestancia!

- Dejad que te vislumbre mi doncella
y entregue con vigor mis elaciones,
ofrenda virginal: dos corazones
que llevan el color de la grosella.

- Sentid la tesitura de tu esencia
y sed a ti la musa inspiradora,
el sueño que me vio propiciadora
se vuelve a tu verdad: ¡qué diferencia!

- Te miro Xochiquétzal, me ilusiono,
escribo sin rubor este secreto:
“océlotl me confieso, qué decreto
y busco tu laurel sin desentono.”

- Te pido que me mires tiernamente
y tomes el laurel de la victoria
que está sobre de mí, jaculatoria;
¡la prístina moción: opalescente!

- Ya nada pues, impide nuestra gloria
y núbil se verá nuestro momento,
¡qué dicha, qué dulzor y qué portento,
el tiempo aquí se casa con la historia!

- Tomadme ya, cruzad los litorales
y sed aquel esposo permanente,
forjad los dos eterno remanente:
¡más antes celebrad los esponsales!

*  *  *  *  *

III

Seguid el carmesí, yo me contento
y el ínclito suspiro que te nace
sospecho se asemeja al raudo trace,
seráfico y sin fin, pronunciamiento.

Un dístico palpable, lo que siento,
la flor sobre el zafiro se complace
y el verde pastizal forma un enlace,
la luna y su jaguar, ¡sometimiento!

Sentid el aluvión que te acaricia,
proviene de mi brazo sugerente
y entre tu piel te graba con justicia:

“la férvida mujer, tan inocente,
se unió con su vestido a la delicia
del cántico nupcial… ¡ignipotente!”


Corazón de Jaguar ©
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jueves, 29 de diciembre de 2011

Realeza


I. LIZTLI – PRESENCIA

Realeza la que muestras sin rubores
aroma de jengibre y de vainilla,
“presencia” con la estrella y su plumilla,
un frasco con perfume de las flores.

Fragancia amaderada, los vapores
el toque del almizcle y la grosella,
aroma que define a la doncella,
cubriendo de realeza sus favores.

Me siento a contemplar mi repertorio
el cual en tu presencia vivifica
la sombra que inocente magnifica
al verso que se escribe promisorio.

Y mientras el perfume de tu blusa
exponga con fervor sus propiedades,
las fórmulas, miríficas verdades
dirán que su razón es inconclusa.

¿Acaso no se entiende lo virtuoso
que exorna y mimetiza tu realeza,
así como el capullo en su simpleza
aguarda un resultado primoroso?

¿Y quién es el furtivo que te pinta
mezclando lo que artístico deduce?
excéntrico sujeto que es el cruce,
 la vuelta melancólica de tinta.

¡Mi trazo se convierte en tu diadema
y prueba tu fragancia deliciosa,
realeza que respondes prodigiosa
la exacta condición de mi poema!


II. LIZTLI – INDIVIDUAL

Realeza la que fúlgida te brota
al tiempo que declaras con mi pluma:
“soy tu mujer, variable de la suma,
el timbre afrancesado de la nota”.

Los mares del sureste gota a gota
arrullan tu presencia y con su espuma,
fragancia individual de suave bruma
que el cielo te entregó como su cuota.

Y es ésta la constancia que te clama
en tono enamorado y provocante:
descifra por completo el anagrama,

el único silencio del amante;
realeza individual que te proclama
el hecho de quererte a cada instante…

*

Ya vuelve la jactancia poderosa
que incita nuevamente a la locura,
el figurar galante en la pintura
de frente a tu silueta cadenciosa.

Y el ritmo undívago te vio preciosa
cubriendo de realeza vestidura,
¡Saltapared rindiendo su escritura,
a tu placer y ceja victoriosa!

Lo individual se vuelve mi memoria
y en quinta identidad de un juramento
convierte en realidad mi eterna historia,

realeza que diluyes mi tormento;
¡tan loco estoy de reclamar tu gloria
que pruebo ya la vid del sentimiento!


III. LIZTLI – LEYENDA

Yo siempre quise ser el influyente,
el único motivo de tu pecho,
¿y qué siguió en el borde de tu lecho?
¡recuerdo del jaguar y su cociente!

La suma de tu corazón decente
apenas goza la raíz del pleno,
mientras mi mano con perfil sereno
se acerca a la blancura de tu frente.

Y es ésta la leyenda de tu manto
que cita otro elemento que’s la clave,
la silla en la que posas guarda el llanto

que a diario el corazón en el enclave
derrama en taumaturgo desencanto
diciendo a sus adentros: “¿quién lo sabe?”

Me vuelvo el algoritmo interminable,
la fórmula descrita por “el niño”,
que vive entre mi mente confesable

y sale cada vez que le escudriño
la letra más acorde a la premisa
de tu calor tocando mi cariño.

¡Y déjese a tu mano de poetisa
el construir la dualidad pensada,
mezclando tu realeza y “mi divisa”
en la presencia individual que’s dada!

*

Termina aquí la situación diversa
que en tres instantes describió fragores,
realeza, “el amor de mis amores”,
¡te quiero convertir en "mi Marquesa"!


R. P. G.
Corazón de Jaguar ©
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