Poesía, arte y estilo atemporal... que su estancia en este blog sea placentera.
sábado, 20 de abril de 2013
Ebúrneo final
Me intentas decirme
do arcanos celajes,
que anhelas el beso
de planos fugaces...
Y empapas al alba
tus rizos y anhelos,
más clamas dichosa:
“¡qué lindos jilgueros!”
Más yo me contento
pues eres la niña
de incólume rostro
que borra la inquina.
En plano de aurora
me abstraigo completo,
¡más tú pequeñita
me dices: “travieso”!
Y entiendo al instante
que vuelve tu espuma
de azur y de plata:
¡por siempre perdura!
En campo de gules
se blande una espada,
¡oh flanco siniestro
te vistes de gala!
¡Y en lascas de jade
se trenzan con oro
los dos corazones
cual flores de loto!
*
Me pides canciones
en manto nupcial,
de suave dulzura,
olor de azahar…
¿Qué dice tu boca
de fresco jazmín,
meliflua y divina
cual grácil hurí?
¿Por qué se confiesa
mi tierno azafrán?
¿qué tiene de extraño
el acto de amar?
Quién fuera Tioneo
buscando el placer…
me estrecho a tu aldaba:
¡sutil doncellez!
Galante sonido
me da un caracol,
la nota que amante
te grita: “¡esplendor”!
¿Y quién te ama Cloris
con núbil visión?
¡Ehécatl su nombre
del viento Señor!
¡En cuentos de bosques
por todo el rondel,
tu nombre impoluto
retumba en mi ser!
¡Y a ti trigueñita
dedico un danzón,
el de "Blanca Estela"
que lleva una flor!
Tan cerca la historia
del tiempo y su tez,
¡más yo enamorado
te doy mi cordel!
Exige del arte
cual fértil quetzal
mi códice absorto
que te ama en verdad…
¡Y canta mi copla,
encuentra su afán,
pues tiene muy dentro
un albo final!
Corazón de Jaguar ©
domingo, 9 de diciembre de 2012
Sencillez
Contemplarte
al acecho
de tu pecho:
¡es un arte!
Mi baluarte
en mi lecho
es estrecho:
¡heme aparte!
Yo te quiero
a mi lado
cual hurí…
¡No difiero
porque amado
soy de ti!
*
¡Oh mi vida
qué paseo,
más te veo
inhibida!
Ven querida
sin rodeo,
te deseo…
¡consentida!
Hace gala
de presencia
el amor,
¡Y en la escala
tu inocencia
como flor!
*
Oscilantes
tu suspiro,
mi delirio
¡son diamantes!
Y flotantes
al retiro
y al respiro,
dos amantes…
Te derramo
sin quebrantos
mi querer
y proclamo
tus encantos,
¡oh mujer!
Corazón de Jaguar ©
al acecho
de tu pecho:
¡es un arte!
Mi baluarte
en mi lecho
es estrecho:
¡heme aparte!
Yo te quiero
a mi lado
cual hurí…
¡No difiero
porque amado
soy de ti!
*
¡Oh mi vida
qué paseo,
más te veo
inhibida!
Ven querida
sin rodeo,
te deseo…
¡consentida!
Hace gala
de presencia
el amor,
¡Y en la escala
tu inocencia
como flor!
*
Oscilantes
tu suspiro,
mi delirio
¡son diamantes!
Y flotantes
al retiro
y al respiro,
dos amantes…
Te derramo
sin quebrantos
mi querer
y proclamo
tus encantos,
¡oh mujer!
Corazón de Jaguar ©
jueves, 5 de julio de 2012
Proyección
Intrépida mantienes la bravura,
tan verde una blusilla que reluce,
tu copa de reserva le produce
sabor existencial a mi escritura.
¿Indemne permaneces a la altura
si pruebo la inocencia de tu cruce?
¡aquella identidad que me deduce:
hespéride y floral tu vestidura!
El ámbar predomina en ocasiones,
almizcle y bergamota dejan huella,
sucumbo en tu calor, figuraciones
las notas y el listón en la botella;
¡entiendo mi abstracción y a borbotones
emanas proyección como una estrella!
Corazón de Jaguar ©
1206191833222
lunes, 18 de junio de 2012
Epitalamio
I
Triscad la panegírica receta,
oh luna que te rindes al felino
que a diario te escribió tal como vino
el verso entre su mente de poeta…
De aquella situación afable y quieta
quedose un desarrollo repentino:
también es el jaguar que peregrino
amó desde el principio a “su coqueta”.
Y mientras en la selva presuntuosa
halló sin observar y de repente
al Este la blancura luminosa
con forma de integral condescendiente:
pidió y pidió tenerle como esposa,
más ella adelantó: “¡ven a mi mente!”
II
Y así comienza el diáfano misterio,
los diálogos románticos, tan vivos,
son dos enamorados y cautivos:
¡en música de piano y de salterio!
* * * * *
- Mujer, mujer te miro desde tierra,
en medio de la fronda inmarcesible,
¿acaso encontraré tu apetecible
y fúlgido deleite que me aferra?
- No busques presuroso, te conservo
ingrávido y temible, mi valiente
altivo como el Sol, ¿quién te consiente?
¡si yo bajo tu piel soy como un ciervo!
- Retírese tu manto, me dirijo
a entrelazar mi mano en tu cintura
y unirte a mí, lumínica figura,
en aras tornasol: ¡como un prolijo!
- Dejadme procurar tu fantasía
que vuelve del umbrático episodio,
¡añoro te conviertas en custodio
y vengas hacia mí con osadía!
- Percibo la dulzura de tu boca
que emana pachulí: ¡qué gran encanto!
pudiera asemejarse al amaranto
y en verde mi canción: ¡cristal de roca!
- Paciente y desafiante, mi guerrero
ya bajas el botín de tu batalla,
te espero por el campo y la medalla
que llevas hasta el fin: ¡es lo que quiero!
- Al tiempo el impoluto desenfreno
aprueba perseguir mis decisiones,
¡divino festival de inspiraciones,
el tálamo y la sábana… tu seno!
- ¡Y el toque individual de tu fragancia,
la estrella que estampada en platería,
murmura la palabra “simetría”:
tus dedos me acarician con prestancia!
- Dejad que te vislumbre mi doncella
y entregue con vigor mis elaciones,
ofrenda virginal: dos corazones
que llevan el color de la grosella.
- Sentid la tesitura de tu esencia
y sed a ti la musa inspiradora,
el sueño que me vio propiciadora
se vuelve a tu verdad: ¡qué diferencia!
- Te miro Xochiquétzal, me ilusiono,
escribo sin rubor este secreto:
“océlotl me confieso, qué decreto
y busco tu laurel sin desentono.”
- Te pido que me mires tiernamente
y tomes el laurel de la victoria
que está sobre de mí, jaculatoria;
¡la prístina moción: opalescente!
- Ya nada pues, impide nuestra gloria
y núbil se verá nuestro momento,
¡qué dicha, qué dulzor y qué portento,
el tiempo aquí se casa con la historia!
- Tomadme ya, cruzad los litorales
y sed aquel esposo permanente,
forjad los dos eterno remanente:
¡más antes celebrad los esponsales!
* * * * *
III
Seguid el carmesí, yo me contento
y el ínclito suspiro que te nace
sospecho se asemeja al raudo trace,
seráfico y sin fin, pronunciamiento.
Un dístico palpable, lo que siento,
la flor sobre el zafiro se complace
y el verde pastizal forma un enlace,
la luna y su jaguar, ¡sometimiento!
Sentid el aluvión que te acaricia,
proviene de mi brazo sugerente
y entre tu piel te graba con justicia:
“la férvida mujer, tan inocente,
se unió con su vestido a la delicia
del cántico nupcial… ¡ignipotente!”
Corazón de Jaguar ©
1206071769207
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