domingo, 30 de mayo de 2010

Sutileza


Y pasando la tarde estoy sin vida
colgado en una atmósfera vedada,
por la ilusión coqueta de mi amada
envuelta en una clámide sufrida...

¿Será que como hábil presumida
de lánguido semblante y mano helada,
te sientes cual Drusila desdichada
volviendo mi existencia torpe huida?

Amo la sutileza de tu boca
pronunciando las letras de mi nombre
y martilladas en cristal de roca

como el anhelo de este pobre hombre
de paso tórrido con pluma loca,
que ha soñado afanoso su renombre...


R. P. G.
Corazón deJaguar

domingo, 23 de mayo de 2010

El vestido negro



Soñé en una noche de tormenta
que tu amor estaba inmerso,
con su ser todo transpuesto
en hojas aromáticas de menta...

No había más que el ruin silencio
que caía en mis manos como lluvia,
gélida gota que la rubia
cabellera te gemía por dentro...

De aquel plomizo advenimiento
nunca supe que mi sueño fue
la visión de tu vestido negro,
melancólico y terriblemente cruel.

Prisionera de tus propias
vacuidades con que clamas
por la esencia etérea de las almas
que no resisten tus inopias...

Y en aquel vestido están los dejos
de todas mis trémulas pasiones,
suplicio eterno de nuestros corazones
cual gemido de un desesperado lejos.

Como se respira en un devocionario
la mística pregunta que no calla,
por la cárdena mutilación de tu metralla
cae exánime mi cuerpo en tu vestuario.

Porque nunca fue la interrogante
ni el más sutil de los encantos,
que me forzó a portarme como nigromante
y soportar en hombros tus quebrantos.

¿Será acaso que tu vestido
que se ajusta a tu figura de belleza
ilusoria y falta de nobleza
hechiza mi pensar y mi sentido?

¡Y me enamoro, en verdad
me enamoro de ti,
porque tu percal negruzco cual hollín
me quita mi visión de realidad!

¡Me seduce tu caricia vana
y tu boca amoratada por el frío,
se embravece toda como un río
apurándose a clamarme toda ufana!

¡Baste, baste ya que si bien
mi sueño se mezcló con tu deseo,
que sea tu ingrávido vestido negro
la efímera diadema de tu sien!


R. P. G.
Corazón de Jaguar


domingo, 21 de marzo de 2010

Violeta (Fragmento)


Bajo la incesante espera
se esta tarde desmayada
se funde mi pasión desmadejada
envuelta en una letra prisionera...
niña, vacilante y dócil hada
que escuchas en el monte los suspiros
de aquellos tórridos zafiros,
¡me duele verte tan desencajada!

Porque el círculo de los momentos
y en el disco imberbe que giró en tu vida
quedó tu alma incólume y sufrida
a merced de los inveterados vientos...
y lloro cual inocente infante
porque en ésa ruleta recorrida
cayó en estrépito y rendida
mi palabra plena y delirante.

Y en el reinado de una primavera vana
donde la reina se vistió con fuerte gloria,
llorosa se oye la jaculatoria
de una virgen fina y provinciana.

¿Qué será lo que espero
si a la par de lo que la tinta escribe,
se percibe el álgido declive
de un amor que equivocó el sendero?

Te amaré en dichas y desvelos
y serás por siempre la violeta
que incesante añoré tener sujeta
al fúlgido placer de mis anhelos...


R. P. G.
Corazón de Jaguar


miércoles, 30 de diciembre de 2009

Poema de recuerdos y amor



I

Desde aquella cálida inocencia
de la niñez que ya no existe,
mas que en mi ínclita vehemencia,
mezclo la alegría y lo triste
de todo aquello que es pasado
pero que viene a mí como quimera
a mi mente y a mi cuerpo cansado
hablándole con voz tenue y parlera;
¡oh gran surrealismo marcado
en este verso plasmado de moraleja,
visiones que tiene el enamorado
y que envueltas están cual madeja!

II

Me habéis engalado ameno
al estampar mi nombre ignoto
en una placa con su voto
a mi escritura y verso pleno.

Historial de breve introito
que dista mucho de decir lo que quiero,
porque se pierde en el ingrávido anhelo
y lo importante se vuelve fortuito.

INTERMEDIO I
PROFUNDIDADES

¡Ay de mí porque pensé en aquel
episodio sublime de amor fraterno,
entre la rubicunda muchacha de miel
y el solitario hombre de verso!

Como un huérfano quedaré por ti
en medio de todos mis pesares,
entrelanzando esquivos azahares
mientras tú te pierdes por ahí.

Quedará en el templo de mi cuerpo
la inconsútil llama de mi vida,
anhelando tu esencia consentida
y en medio de mi verso muerto.

Y dirás en medio de las profundidades
que me provoca tu boca de frambuesas:
"¡mis razones por fin ya están confesas
y ahora solo miro realidades!"

Pequeñita, nunca fuiste la pagana,
ni por ti me perdí en la limonera,
jamás alzaste mano zalamera
y te amé como a la más sublime hermana.

III

Esencias que se pierden todas
como la estampa más procaz y ufana,
en medio del espacio de la nada
y en el plomizo techo de pagodas.

¡Que me vuelva aquella inspiración
y el sentimiento pleno del poeta,
que se diluya la mano anacoreta
y no contriste más mi tenue corazón!

INTERMEDIO II

Yo que anhelé las venturas todas
y que disfracé mis intenciones de quererte,
por el temor que me daba a mí perderte,
soñé contigo en vano las fiestas de mis bodas.

EPÍLOGO

Como nardo refinado es tu figura
y tu belleza por demás en tanta,
que mi pluma en verso canta
envolviéndome en ti con gran finura.

Y ahora mi recuerdo pleno
me confiesa que te amo con encanto,
como a la ninfa de cerúelo manto,
de virginal y engalanado seno.

Amor que todo se encamina
como la mariposa más ufana,
de linajuda estampa cortesana,
¡entrégate mi fraternal sabina!


R. P. G.
Corazón de Jaguar