martes, 3 de agosto de 2010

Interlunio



¡Ay de mi coraçón porque esta roja
y azorada intención del infortunio
me es a mí súbita lluvia de junio
donde la rüina al amor deshoja!

¿Y por qué me serás crüel congoja
moza que blanca en el casto interlunio,
te muestras como el buen plenilunïo
que de un estío ya me es paradoja?

Me rendiré con braço promisorio
e impávido a tu pïel de ufanía,
¡más cuánto anhelo enlazar mi abalorio

a tu dulce tupé, oh vida mía!
dejad que bese tu pelo notorio
fundiendo mi alma a tu gran fantasía...


R. P. G.
Corazón de Jaguar

jueves, 24 de junio de 2010

Lágrimas




Si a mi mente ya vienes empapada
con las arcanas lágrimas que'l frío
ha congelado en tu semblante pío
como'l adusto acero de l'espada...

¡Has de saber que no me's decorada
esa'ltivez de tu desdén bravío,
ni con aguda espina d'un hastío,
la calidez que guardo por mi amada!

Vuélvete atrás oh soledad postrera
ya que si bien tu beso no me'ncanta,
jamás serás a mí vil agorera

como la ménade d'imberbe planta;
¡porque la musa de mi vida entera
es l'oración eterna d'una santa!


R. P. G.
Corazón de Jaguar

domingo, 30 de mayo de 2010

Sutileza


Y pasando la tarde estoy sin vida
colgado en una atmósfera vedada,
por la ilusión coqueta de mi amada
envuelta en una clámide sufrida...

¿Será que como hábil presumida
de lánguido semblante y mano helada,
te sientes cual Drusila desdichada
volviendo mi existencia torpe huida?

Amo la sutileza de tu boca
pronunciando las letras de mi nombre
y martilladas en cristal de roca

como el anhelo de este pobre hombre
de paso tórrido con pluma loca,
que ha soñado afanoso su renombre...


R. P. G.
Corazón deJaguar

domingo, 23 de mayo de 2010

El vestido negro



Soñé en una noche de tormenta
que tu amor estaba inmerso,
con su ser todo transpuesto
en hojas aromáticas de menta...

No había más que el ruin silencio
que caía en mis manos como lluvia,
gélida gota que la rubia
cabellera te gemía por dentro...

De aquel plomizo advenimiento
nunca supe que mi sueño fue
la visión de tu vestido negro,
melancólico y terriblemente cruel.

Prisionera de tus propias
vacuidades con que clamas
por la esencia etérea de las almas
que no resisten tus inopias...

Y en aquel vestido están los dejos
de todas mis trémulas pasiones,
suplicio eterno de nuestros corazones
cual gemido de un desesperado lejos.

Como se respira en un devocionario
la mística pregunta que no calla,
por la cárdena mutilación de tu metralla
cae exánime mi cuerpo en tu vestuario.

Porque nunca fue la interrogante
ni el más sutil de los encantos,
que me forzó a portarme como nigromante
y soportar en hombros tus quebrantos.

¿Será acaso que tu vestido
que se ajusta a tu figura de belleza
ilusoria y falta de nobleza
hechiza mi pensar y mi sentido?

¡Y me enamoro, en verdad
me enamoro de ti,
porque tu percal negruzco cual hollín
me quita mi visión de realidad!

¡Me seduce tu caricia vana
y tu boca amoratada por el frío,
se embravece toda como un río
apurándose a clamarme toda ufana!

¡Baste, baste ya que si bien
mi sueño se mezcló con tu deseo,
que sea tu ingrávido vestido negro
la efímera diadema de tu sien!


R. P. G.
Corazón de Jaguar